Las esculturas de César Viveros Herrera

Texto Leticia Roa Nixon

Fotos cortesía de César Viveros, Susana González y Milton Lindsay.

El artista César Viveros Herrera es un muralista reconocido a nivel internacional. Pintó un mural gigante conmemorativo de la visita del papa Francisco a Filadelfia durante el Encuentro Mundial de las Familias 2015.  La arquidiócesis de la ciudad lo eligió para diseñar ese mural en la fachada de la escuela católica San Malaquías en 1012 W. Thompson Street.

 Este muralista ha creado arte público a través del programa de Artes Murales desde 1997. También ha pintado murales en Nueva Jersey y en México.

Sin embargo, el artista también realiza esculturas. 

En su natal estado de Veracruz en México cuando tenía cinco años estaba escarbando en el patio de su casa para obtener barro. Comenzó a moldear figuras y decidió ponerles color con pigmentos naturales a su alcance.  Las coloreaba con lo que tenía a la mano, cal para el color blanco; ladrillo molido para el rojo y carbón para el color negro.

Ha incluido todo ese conocimiento del arte y cultura del México prehispánico en su arte. Así, César incluyó un relieve de sacerdotes mayas y de la piedra del sol en su mural  Fuego Nuevo en 2006 que estuvo en 223 W. Girard Avenue.

En sus primeros altares de día de muertos incorporó la escultura en papel mache de un tzompantli, una obra escultórica con hileras superpuestas de cráneos, luego la de Mictlantecuhtli, el señor del inframundo y de la región de Mictlan. 

En su obra escultórica está la serpiente emplumada que representa a Quetzalcoatl. Así como un Chac Mool que es una escultura de una figura reclinada apoyada sobre los codos y con un tazón o disco sobre su estómago.

Sus obras monumentales se han presentado en colaboración con el Centro Cultural Mexicano en el consulado, en el museo Penn, en el parque del amor y en el jardín comunitario César Andreu Iglesias, entre otros lugares. 

Una de sus esculturas más recientes es la Xipe Totec Ce.

“Queda muy poca información sobre la noción de Xipe Totec, pero estudiando esta  cultura decidí iniciar una serie de piezas de arte en barro que me ayude a crear un diálogo sobre esa entidad,  traer de vuelta su presencia de otra forma está presente en la vida moderna”, dice el artista.

Según el estudio antropólogico de Carlos Javier González González en su libro Xipe Tótec, su culto se ligaba estrechamente con el de la diosa madre, madre Toci o Tlazoltéotl. Xipe Tótec (“Nuestro señor el desollado”) se vinculaba con la renovación vegetal, con el maíz y el deshoje de las mazorcas, acción indispensable para utilizar sus granos como semilla.

Si gusta ver algunas de las esculturas de César Viveros Herrera, puede ir a la exhibición de artistas del Jardín Iglesias hasta el 4 de marzo en la galería Pilot+Projects en la calle cinco norte #1719 en el norte de Filadelfia.